Por lo que puedo lograr mirarlo tiene una gran cola verde, manchas amarillas en su piel tornasol. Su cara están inquietante ya que sus ojos son enormes y eso lo hace destacar. El aprovecha de mirarme y asustarme mientras trato de pintarlo en mi block. Supongo que debe estar asustado...creo que mi mirada lo hace temblar y debería ser al contrario. Puedo ver en sus enormes ojos una inmensa pena, siento que el no la a pasado bien en su larga y prehistórica vida, ¿será que nunca nadie le a dado un cariñito poco al pobre dinosaurio? pero ya se! venceré mis miedos, tratare de arreglar un poco mi cabello para parecerle una buena persona y no la loca que soy, me acercare de a poco... 1 - 2 y 3! allá voy. Creo que sin pronunciar ni una sola palabra nos podemos entender y lo primero que reacciono a hacer es a darle un gran abrazo...siento su corazón latir a mil... Después de un rato lo invito a viajar por un mundo diferente (ese a través de mi block) nos tomamos tan fuertes el uno al otro para no perdernos que nuestras manos llegan a colocarce un tono no muy común, cerramos nuestros ojos y cuando los abrimos nos damos cuenta que el destino de nuestro super viaje mágico era sorprendente...
Esta foto necesitaba un espacio acá ya que siento que es una de las mejores que e sacado en mi poco trayecto de vida.
Estas palmeras están ubicadas en Maule, un lugar no muy lejano pero algo triste...el porque no lose ...su tranquilidad y belleza me enloqueció, me enamoro y me cautivo...
No suelo allar lugares que me gusten o que me sorprendan pero este es casi mi paraíso perfecto.
Cuando caminaba por sus callesitas algo calladas y casi sin gente supe que ese seria el destino perfecto para una persona como yo que desea arrancar de una asquerosa ciudad como Talca y solo querer escuchar el canto de esos pajaritos de la plaza, reírse con ver a los niños jugar y disfrutar de un rico helado en maquina de la plaza.
Al ir caminando, cada paso me hacia enloquecerme con esa belleza de pueblo, fui conociendo a gente, observando casas, lugares, plantas y arboles que me decían que debía quedarme ahí.
En fin...ahora Maule me espera con los brazos abiertos, con esas sonrisas bonitas y esos Holas que no se olvidan facilmente...